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Fue tanto como nada. Dejarse ir, así nomás. Dejarse marchitar. Arrancarle a un libro todas las hojas. Una por una todas. Dejarse estar, dejarse caer. Sin comer ni dormir ni soñar; dejar de ser. 

La estética de la violencia.

El discurso de los medios está plagado de violencia, tanto en las imágenes que se emiten como en la construcción misma del relato. No solo los hechos que se exhiben son de naturaleza violenta, además ésta se extiende en el tiempo y trasciende la noticia porque forma parte intrínseca de la construcción mediática. Este fenómeno de generación de violencia a partir del modo en que los medios tratan distintos temas es evidente en la cobertura de crímenes recientes, como lo referente al caso Candela Sol Rodríguez o al asesinato de Ángeles Rawson. Los medios transmiten, representan y generan violencia, y para ello emplean una estética determinada. La inserción de los medios masivos de comunicación es tan profunda que su dinámica está naturalizada casi por completo. Tanto es así que podemos pensar que los medios muestran de manera inocente la realidad, que dan cuenta de los hechos que debemos conocer. Se supone que debemos estar informados de una variedad de temas, pero ¿quién establece l...
"...A veces siento que es como un mal sueño, que voy a despertar y vas a estar ahí, dormida a mi lado; o que estás a punto de acariciarme con los pies helados. Pero no. No despierto. Abro los ojos. La habitación parece roja. Pienso que no puede ser, que no hay colores en mi habitación. Tampoco hay luces. Si lo que veo fuera real, esa no sería mi habitación, y yo estaría en alguna otra parte, pero ¿dónde? El rojo se apaga despacio. Vuelve la oscuridad. Poco a poco todo se funde y se confunde. Primero la ventana, recortada en la penumbra, después la mesita de noche; la cama se deshace y me hundo. No hay habitación. No hay a dónde ir. Cierro los ojos y siento tu caricia, como un condenado al que le cortaron la lengua y sueña que habla, porque alguna vez habló."

Dadá

Una tarde mezclamos letras. Un domingo. Nunca nos aburríamos. Recortamos palabras, las pusimos en una bolsita. Mezclamos y mezclamos. De a poco fueron saliendo. Uno o dos poemas, una prosa y un verso. No sé dónde estás, solamente lo recuerdo. Porque vuelve a mí en silencio                                                la trama de ese encuentro. Era lo lindo de estar juntos. Lo simple. Lo eterno. Lo que llevo dentro de mí. Ante el futuro incierto. Una tarde de domingo mezclamos palabras. Hicimos galletas y poemas. Una tarde. Y tu, y yo, giramos impalpables. 

Cercana

No sé por qué mi empeño en extrañarte. Hoy más que otras veces, más que siempre. Parece que solo quisiera recordar. La ciudad, ajena, sigue de reojo mi paso solitario. La noche y sus tigres me ofrecen el fuego frío del artificio. Yo simplemente camino. Recuerdo y camino.

Snapshots

Antes no le gustaba la lechuga, ahora come a montones. Fue a jugar y lustró todo el piso con las rodillas. Aprendete las tablas porque te rompo el alma. Como si fuera necesario ocupar memoria en eso, como si no fuera suficiente contar con los dedos en el bolsillo del guardapolvo, como si la primitiva y simple suma no alcanzara. Hay que apelar a instancias superiores de la conciencia. Hay que ver si sabe o es un burro. Queremos pruebas. No me vengan con dibujitos, ni poemas, que sepa contar, que es lo que le va a dar de comer. Eso y las divisiones, por dos cifras, por tres, por diez, por mil. Que sepa. Que sepa lo que es bueno. Que llore todo lo que quiera, ya se va a cansar. Yo le voy a dar. No se quiere sacar fotos. Está siempre enojado. Me llama la maestra. Los chicos le dicen cosas, una vez se agarró a piñas. Una vez, pero valió por muchas. Creo que me quedé corto. Era por jugar y el pibe se la tomó en serio. Cosa de chicos. Ah pero no, estaba como loco. No lo podían sujetar. Ya n...

Ka-dingirra, la puerta de Dios.

En la antigua Mesopotamia, asirios y babilonios usaron el arcadio como lengua franca. A diferencia del sumerio, la escritura arcadia evolucionó hasta formas silábicas completas. Este idioma semita, derivado del afrosiático septentrional, tenía como particular condición una polisemia dual: muchos de los símbolos que componían su fonética carecían de un valor claro; y, en sentido inverso, un determinado sonido no hallaba una correspondencia específica con un símbolo dado. Es posible que esta fuera la lengua de toda la Tierra en tiempos anteriores a los sucesos de Babel. Separado por tres mil años, el Nuevo Testamento atribuye al milagro de Pentecostés otro fenómeno lingüístico: todos podían escuchar la palabra de los apóstoles en su propio idioma, bajo el influjo que el Sancte Spiritus les había otorgado. Por supuesto, se trata de dos circunstancias diferentes. La primera describe una característica en la estructura interna de una lengua de la que existen registros históricos por ...